Recientemente, he tenido la oportunidad de reunirme con Carlos Fuertes, antiguo alumno de la Universidad de Salamanca y en la actualidad miembro del Grupo de Investigación de Waymo (Google, Mountain View).
Vivimos en la era digital, donde la computación y la inteligencia artificial tienen cada vez más protagonismo. Como catedrático de Inteligencia Artificial de la Universidad de Salamanca comparto la visión que Carlos Fuertes tiene sobre el potencial de esta tecnología y su beneficio para la sociedad. Fuertes trabaja en la transformación del potencial de la IA en aplicaciones tangibles que estén al servicio de cada uno de los ciudadanos de forma universal. Ese afán de creación y transmisión de conocimiento que tanto beneficio puede tener en la sociedad, nos mueve a los dos, por eso la reunión que mantuvimos fue muy fructífera.
La actividad profesional de Carlos Fuertes es de lo más interesante, trabaja como investigador e ingeniero en el desarrollo de modelos de inteligencia artificial que permiten al coche autónomo conducir de forma segura, sobrepasando las habilidades de un conductor humano. Estamos hablando de hacer las carreteras más seguras, evitar accidentes y la pérdida innecesaria de vidas humanas, y poner a disposición de todo el mundo (incluidas las personas con discapacidad, y personas mayores) un modo de transporte independiente y seguro. Una gran labor, sin duda.

Es un orgullo que un antiguo alumno de la USAL, como Carlos Fuertes haya llegado tan lejos. Su alma mater es la Universidad de Salamanca, donde se licenció en Físicas en 2005; después amplió su formación con un Doctorado en Física Teórica en el Instituto de Física Teórica en la Universidad Autónoma de Madrid y un Máster en Finanzas Cuantitativas en la Universidad de Princeton (EEUU). Profesionalmente, comenzó en el mundo de las finanzas como quant en Morgan Stanley en New York. Fue allí donde se dio cuenta de los avances en Tecnología y Computación y fundó el grupo de Machine Learning de la start-up, Fiksu, en Boston, para aplicaciones de anuncios programáticos. Propulsado por esa experiencia, se unió a Google (New York) para desarrollar allí toda la infraestructura y modelos de publicidad programática de Google. Fue a partir de ese momento cuando fue consciente de que su trabajo alcanzaba a millones de personas y apostó por la responsabilidad de su mejor uso, de manera que se volcó en la Inteligencia Artificial y se unió a Waymo en 2017 (Google, Mountain View), con la misión de hacer de la conducción autónoma una realidad, siempre poniendo la tecnología al servicio del ser humano y de una sociedad mejor.
La visión humanística de la IA que tiene Carlos Fuertes es una gran fortaleza, ya que en el mundo de la tecnología no podemos perder nunca de vista que debemos trabajar para mejorar la sociedad, para ofrecer nuevos y mejores recursos a los ciudadanos.
Fue muy grato recibir a este ingeniero en su visita a Salamanca con motivo de la Navidad. Carlos Fuertes aprovechó su viaje para acudir a la presentación de proyectos que realizaron a finales del pasado año los investigadores del Grupo de Investigación BISITE de la Universidad de Salamanca, de manera que pudo comprobar de primera mano nuestra apuesta por proyectos que lleguen a los ciudadanos.


