Lograr la sostenibilidad del planeta se ha convertido en una de las grandes preocupaciones del mundo actual. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU llaman a la necesidad de una acción urgente, holística y colaborativa para conseguir la sostenibilidad social, medioambiental y económica, y miran a las nuevas tecnologías como herramientas para encontrar una posible solución.
Cierto es que las tecnologías que están revolucionando nuestras vidas también pueden utilizarse para desarrollar y mejorar los procesos para que sean más sostenibles. El Internet de las Cosas (IoT), los macrodatos y el aprendizaje automático han hecho posible la creación de sistemas autónomos que nos permiten supervisar procesos en tiempo real y a un nivel mucho más preciso. Tenemos que aprovechar las ventajas de las tecnologías emergentes para desarrollar sistemas más sostenibles. Al respecto, cobra especial interés la llamada «inteligencia artificial verde» o «IA verde», que se aleja de las soluciones de eficiencia a corto plazo para centrarse en una práctica de IA ética, responsable y sostenible a largo plazo que ayude a construir futuros urbanos sostenibles para todos a través de la transformación de las ciudades inteligentes.
En esta línea colaboro con los destacados profesores Rashid Mehmood (Arabia Saudí), de la King Abdulaziz University, y Tan Yigitcanlar, de Queensland University of Technology (Australia), para trabajar en el desarrollo de proyectos de smart cities que promuevan la sostenibilidad. Además, somos el equipo de editores de una special issue de la revista “Sustainability” sobre “Smart Technologies for Sustainable Urban and Regional Development”.
Con motivo de este número especial, la revista científica ha difundido un hermoso vídeo sobre el reto de la sostenibilidad y las smart cities. Aquí os lo dejo.
Sin duda, este enfoque integral hacia la sostenibilidad urbana y regional abre un nuevo capítulo en la forma en que abordamos los desafíos actuales, utilizando la tecnología no solo para mejorar nuestras vidas, sino también para garantizar un futuro más sostenible para las próximas generaciones.


