¿Han asistido en alguna ocasión a la ceremonia de Santo Tomás de Aquino en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca? Si alguna vez tienen la oportunidad de hacerlo, no desaprovechen la ocasión, ya que es una de las celebraciones más auténticas y llamativas de la institución académica, un reflejo de los ocho siglos de historia del Estudio de Salamanca que siguen impregnando la institución. La modernidad no tiene que estar reñida con el mantenimiento de las tradiciones.
Esta ceremonia tiene lugar cada 28 de enero, aunque este año el acto se ha adelantado al día 26 por coincidir la fiesta de Santo Tomás de Aquino en domingo. Pero hoy es nuestra fiesta, así que a toda la comunidad universitaria, profesores, personal de administración y servicios y estudiantes, ¡feliz día!

Esta celebración es un buen motivo para reflexionar sobre la Universidad que queremos. Yo quiero una Universidad abierta al mundo, igualitaria, que apuesta por la innovación y la excelencia en todas sus áreas de actuación y que sea el motor para seguir enriqueciendo esta tierra. Una Universidad participativa y con una gestión ágil que facilite y no ponga trabas al crecimiento de la institución y que siga siendo motivo de orgullo.
Fuimos muchos los doctores que el pasado viernes nos vestimos con el traje académico y desfilamos por la Universidad orgullosos de nuestra pertenencia a la institución con los vivos colores académicos que identifican a cada facultad. El cortejo acompañó a los padrinos de los jóvenes que fueron investidos doctores. Este momento es, precisamente, uno de los más emotivos, pues la investidura de nuevos doctores de acuerdo con el ceremonial tradicional en latín representa el enriquecimiento de la institución con los jóvenes que curso tras curso se incorporan al Claustro de Doctores. Enhorabuena a todos ellos. Hace más de dos décadas que yo asistí por primera vez a la ceremonia de Santo Tomás en la Universidad de Salamanca y fue, precisamente, para ser investido doctor, así que este acto siempre me trae maravillosos recuerdos y reafirma mi compromiso con la universidad y con la ciencia y la innovación.

Esta savia nueva alimenta la Universidad, debemos mejorar los mecanismos para que estos brillantes profesores e investigadores puedan desarrollar su carrera en el Estudio y no se nos escapen pues son la base para ir generando el relevo de los grandes maestros como Daniel Hernández Ruipérez, rector de la Universidad entre 2009 y 2017 y catedrático de Geometría y Topología del Departamento de Matemáticas, que ayer nos dio una lección magistral bajo el título “Matemáticas y futuro”, en la que destacó el mayor reconocimiento popular que han adquirido las matemáticas por el extraordinario desarrollo de la inteligencia artificial y la modelización de numerosos problemas.
Mi más sincera enhorabuena a Daniel por su brillante conferencia y mi agradecimiento por la oportunidad que me brindó cuando en su segundo mandato confió en mí para que asumiera el Vicerrectorado de Investigación y Transferencia. En aquellos años adquirí una importante experiencia en la gestión que he intentado trasladar a los proyectos de investigación en los que participo a través del Grupo de Investigación BISITE de la Universidad de Salamanca.

Enhorabuena también a Aleix Prat, reconocido con el XIII Premio Nacional de Investigación en Cáncer “Doctores Diz Pintado”, un ejemplo de excelencia en el área de la investigación oncológica al que no debemos perder la pista. Aprovecho la ocasión para trasladar también mi felicitación a Xosé Bustelo por su nuevo cargo como director del Centro de Investigación del Cáncer, así como a los ganadores de los premios de las fundaciones de la Universidad de Salamanca y la Cátedra FIIPERVA.


