Si IBM cumple su plan, la revolución de los ordenadores cuánticos llegará antes de lo previsto. Las publicaciones especializadas en tecnología especulan con esta posibilidad y sus previsiones parece que están más cerca de convertirse en realidad desde que IBM ha anunciado sus objetivos en el ámbito de la computación cuántica: anticiparse una década.
De momento, la compañía ha cumplido su plan puntualmente, así que sus promesas parece que van en serio.
Ya lo ha demostrado con el desarrollo de los cúbits superconductores. Acaba de presentar ‘Cóndor’, su primer procesador cuántico de 1.121 cúbits; también ha lanzado ‘Heron’, un chip cuántico con 133 cúbits que es entre tres y cinco veces más potente que el procesador ‘Eagle’ de 127 cúbits; y ‘System Two’, un ordenador cuántico equipado con tres chips ‘Heron’. Y durante la próxima década ha anunciado que continuará lanzando procesadores cuánticos con cúbits superconductores cada vez más capaces y con periodicidad anual.
Pero las pretensiones de IBM no terminan aquí, ya que de forma paralela pretende crear procesadores cuánticos capaces, primero, de mitigar sus errores, pero poco después también de corregirlos. La fecha clave será 2029, cuando verá la luz “Starling”, su primer hardware cuántico con capacidad para corregir sus propios errores.

La relevancia de este hecho radica en que debido a la interacción con el ambiente, la información almacenada en los cúbits se deteriora rápidamente en un fenómeno que se conoce como decoherencia. Los problemas más complejos requieren algoritmos de una profundidad circuital suficientemente grande y, en presencia del fenómeno de la decoherencia, la acumulación de errores puede provocar que el resultado final esté muy alejado de la solución buscada. En este sentido, los sistemas de corrección de errores son fundamentales para desarrollar una computación cuántica escalable tolerante a fallos que nos permita resolver problemas reales y desarrollar todo el potencial de la computación cuántica.
Tendremos que estar muy atentos a los lanzamientos de IBM. ¡Seguro que la Universidad de Salamanca estará en la carrera de la computación cuántica y seremos también referente ahí!


