El Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid acoge esta semana el HUB Investigación e Innovación en Salud de Castilla y León, un importante encuentro en el que la Región muestra su músculo como Comunidad que promueve la excelencia científica y tecnológica a través de redes de colaboración, catalizando sinergias entre el sector público y privado y dando a conocer propuestas de vanguardia en el ámbito de la salud.
La Universidad de Salamanca está presente en las jornadas a través de los diversos centros de investigación vinculados a la institución académica que participan en el HUB. Es el caso del AIR Institute, que, de la mano de la red de centros tecnológicos de Castilla y León, NODDO, muestra algunos de sus proyectos vinculados al ámbito de la salud. Los equipos de investigación del AIR Institute lideran, coordinan y colaboran en muy diferentes proyectos que se traducen en el desarrollo de cinco capacidades transversales relacionadas con tecnologías de rehabilitación, accesibilidad, realidad aumentada y realidad virtual, muñecos terapéuticos e inteligencia artificial.

El gran potencial de Salamanca y del conjunto de la Región en el ámbito de la salud es innegable. En mi paseo ayer por las jornadas pude comprobarlo al igual que las numerosas personas que acudieron a la apertura del evento. El HUB de I+i en Salud de Castilla y León es ya un importante punto de encuentro entre profesionales y, sin duda, puede servir como palanca de transformación del modelo sanitario, productivo y social de la Comunidad. Bien lo sabe el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, al que en su recorrido por los stands le llamaron la atención algunos de los proyectos presentados por el AIR Institute en el HUB Investigación e Innovación en Salud de Castilla y León.

El Gobierno autonómico tiene por delante el objetivo de duplicar la masa crítica de investigadores en salud, pasando de 1.000 a 2.000 en Castilla y León, y de promover la participación del personal sanitario en I+D+i. Una importante iniciativa pues son numerosas las posibilidades que se pueden abrir en el ámbito de la investigación con una mayor implicación del personal sanitario.


