Hace unos días acudí al acto de presentación del cuadro del rector Daniel Hernández Ruipérez junto, entre otros, con el resto de los vicerrectores que lo acompañamos en su etapa al frente de la Universidad de Salamanca. Un acto que, según comentó nuestro rector Daniel, quizás fuese el último relacionado directamente con su mandato.

Ciertamente, los cuadros perpetúan a todos los rectores de la universidad y, en este caso, la extraordinaria obra de Gonzalo Goytisolo refleja el carácter del rector del octavo centenario, de un rector que supo coordinar un equipo y potenciar la institución en un momento de gran complejidad. Daniel, como algunos rectores lo habían hecho antes, se presentó con un plan y un equipo, y supo reconducir ambos, de forma consensuada, para poner en marcha numerosas actuaciones que impulsaron a la Universidad de Salamanca, haciéndola aún más líder en todos los ámbitos: investigación, transferencia, formación, internacionalización…

Daniel, aprovecho esta entrada para agradecerte la oportunidad que me diste de colaborar contigo y con tu equipo, porque fue una etapa maravillosa en la que aprendí muchísimo y pudimos desarrollar proyectos de gran calado. Esa experiencia me está permitiendo ahora enfrentarme a nuevos retos y trabajar en algunos desafíos que nunca pensé que estarían a mi alcance.

Enhorabuena Daniel por tu obra, que ahora, con la perspectiva de los años, se observa aún más importante, y este cuadro la mantendrá muy viva entre nosotros.

Escrito por Juan M. Corchado

Catedrático en el Área de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Salamanca. Director del Grupo de Investigación BISITE // Full Professor in Area of Computer Science and Artificial Intelligence at University of Salamanca. Director of the BISITE Research Group