La primera página web se publico hace unos 27 años, con unas 153 palabras. En poco más de un cuarto de siglo, Internet se ha convertido en una gran corriente, al alcance todos, en donde encontramos información, entretenimiento, comercio y hasta transacciones financieras. En 1995, menos del 1 % de la población mundial estaba conectado a Internet y ahora ya lo hace más del 50%.

Estamos viviendo como la web está transformando el mundo, nuestra forma de interactuar, la forma de crear tendencias y los negocios. La adaptación a lo que supone Internet en la actualidad y el estar preparado para los cambios que en esta red están por llegar será básico para el crecimiento de muchos negocios y necesario para la supervivencia de otros.

Si nos centramos en el ámbito de las comunicaciones, la transformación ha sido radical en el negocio de las operadoras de telefonía. Ahora ofrecen voz, datos y todo tipo de productos ligados al potencial que ofrece el gestionar plataformas con millones de usuarios y con servicios propietarios de comunicación de voz, datos, etc. Además, estamos viendo como las operadoras de telefonía se transforman en bancos, con ofertas muy competitivas, avaladas por potentes empresas internacionales. Ahí tenemos el caso de Orange Bank, que termina de abrir sus inmensas puertas en España.

Estoy convencido de que a Orange pronto se le sumarán otras operadoras y que en un futuro próximo habrá mucho otros negocios de Internet que se transformen en bancos. Esto nos tiene que hacer pensar en modelos de transformación inversa, que posiblemente estén en la mente de muchas otras empresas, que gestionan millones de clientes, que disponen de información privilegiada, y que con la tecnología actual pueden ofrecer servicios de telefonía global.

Por qué no pensar en un banco que además ofrezcan a sus clientes los mejores servicios de comunicación de voz y datos, apoyándose en el conocimiento sobre las necesidades de sus usuarios, las infraestructuras existentes y su capacidad de penetración en el mercado. Las plataformas que utilizan los banco pueden ser la punta de lanza para el desarrollo de canales inteligentes y seguros de comunicación entre sus clientes. Nadie nos ofrece más seguridad que un banco a la hora de custodiar nuestros bienes, quizás pronto tendremos la oportunidad de pedirles que custodien nuestros datos, nuestras comunicaciones, nuestros seguros inteligentes certificados con blockchain, etc.

Artículo publicado en El Mundo Innovadores.

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Escrito por Juan M. Corchado

Catedrático en el Área de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Salamanca. Director del Grupo de Investigación BISITE // Full Professor in Area of Computer Science and Artificial Intelligence at University of Salamanca. Director of the BISITE Research Group