Blockchain nace hace tan solo 8 años a la sombra de Bitcoin. Es la infraestructura tecnológica sobre la que descansa esta criptomoneda y que le confiere todas las bondades de las que hace gala: seguridad, coste operativo reducido, inmediatez, transparencia… En la actualidad se ha convertido en una tendencia para muchas soluciones en diversos sectores como la logística, la agroalimentación, la industria, etc.

La tecnología Blockchain es en esencia un mecanismo que permite establecer un consenso sobre el estado de una base de datos digital, compartida dentro de una comunidad, en la cual, los usuarios no necesitan conocerse ni confiar los unos en los otros para tener la certeza de que lo que aparece en ese registro es cierto. Podemos aplicar blockchain a cualquier intercambio digital en el que se den estas premisas. Para llevar a cabo exitosamente este objetivo, se ideó la tecnología blockchain, que es fruto de una brillante combinación de otras: encriptado, sellado de tiempo, P2P, PoW/PoS…  y que se ha diseñado de tal forma, que bien implementada, no ofrece fisuras, cualquier elemento que se añade a un bloque y se enlaza a la cadena, permanece inalterable cuando se publica y se construyen más bloques sobre él.

Estamos ante un mundo nuevo para el que ya hay una serie de herramientas facilitadoras que nos permitirán implantar esta tecnología de forma relativamente sencilla como Ethereum, Hiperledger Fabric, etc.

 

Este artículo ha sido publicado en el Mundo

Escrito por Juan M. Corchado

Catedrático en el Área de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Salamanca. Director del Grupo de Investigación BISITE // Full Professor in Area of Computer Science and Artificial Intelligence at University of Salamanca. Director of the BISITE Research Group