Todos tenemos sueños. Sueños que en nuestro caso desean una Universidad de Salamanca en sinergia con su entorno social, económico y cultural, capaz de aportar la mejor formación posible a sus estudiantes.

Deseamos que esos estudiantes consigan un puesto de trabajo y que lo logren gracias a una formación con los mejores profesores, los recursos óptimos y la máxima eficacia en la coordinación técnica de los planes de estudio. Serán estudiantes que se sentirán atraídos por una variada oferta de titulaciones moderna y flexible, en la que las tasas no sean una barrera de acceso; con las infraestructuras y los medios necesarios; con un sistema de prácticas y de oportunidades que les ayuden a poner en marcha, si así lo desean, proyectos de emprendimiento que entronquen con el empleo. Serán estudiantes que obtendrán un Posgrado o un Doctorado elegido entre un amplio abanico de títulos competitivos, adaptados a la idiosincrasia propia de nuestra Universidad y a las necesidades que precisa un mundo laboral tan exigente.

La Universidad de Salamanca ha hecho un gran esfuerzo y hoy se encuentra entre las instituciones líderes en el ámbito del emprendimiento. Según el último informe elaborado por Educa 2020 y la Fundación AXA, estamos situados entre las 10 universidades más activas en el ámbito del emprendimiento. Ya hay más de 800 miembros en el club de emprendimiento de la Universidad y está creciendo a buen ritmo la creación de nuevas empresas. En 2016 se crearon 13 y en 2017 son ya más de 18.

La Universidad de Salamanca ofrece 7 programas formativos especializados en este ámbito y por ellos pasan cientos de estudiantes cada año. La cultura del emprendimiento es un pilar fundamental del Plan diseñado por el Vicerrectorado de Investigación y Transferencia, y está permitiendo consolidar una estructura y un ecosistema que hay que seguir desarrollando y potenciando de forma eficiente.

En todo caso, los empleos tradicionales en el sector público y privado son los que atraen la atención de la mayor parte de nuestros estudiantes. En algunas disciplinas la oferta es muy amplia y en otras encontramos ciertos déficits. Es necesario hacer un esfuerzo para facilitar la incorporación al mercado de trabajo en aquellas áreas en las que esta situación es más complicada.

La Universidad de Salamanca está trabajando en un proyecto impulsado por los consejos sociales de las Universidades públicas de Castilla y León para analizar este tema y definir medidas que faciliten unas tasas de empleabilidad mayores en puestos de trabajo relacionados con los grados cursados. Como responsable de la Universidad de Salamanca en este proyecto, creo que tanto el análisis realizado como las evidencias obtenidas, nos dan una idea de todo lo que está en nuestras manos para cambiar esta situación. Próximamente presentaremos estos resultados y nos ayudarán a mejorar nuestro modelo formativo.

Para ganar en eficacia y obtener mejores resultados, sería necesario centralizar todos los servicios destinados a la recepción, apoyo, empleo y orientación de los estudiantes, para facilitar un acceso más directo a la información y mejorar en la eficiencia de la gestión. Sería fundamental establecer una política de becas más atractiva y aumentar los fondos destinados a ellas, tanto a nivel de Grado como de Máster, especialmente en Másteres profesionalizantes ligados a Grados con problemas de inserción laboral.

Sería importante crear un Consejo de Estudiantes para impulsar una mayor comunicación con el Rectorado, así como involucrarles aún más para que participen activamente en la oferta académica, social, cultural y deportiva de la Universidad. Habría que impulsar la docencia en base a las necesidades que demandan los estudiantes, las titulaciones y la sociedad, desde la experiencia del consenso y el apoyo de nuestro profesorado.

Escrito por Juan M. Corchado

Vicerrector de Investigación y Transferencia - Universidad de Salamanca // Vice President for Research and Technology Transfer - University of Salamanca