Parques científicos, un modelo para el avance socioeconómico  

Los parques científicos son un modelo de avance socioeconómico y de transferencia de conocimiento. Así lo aseguró hace unos días el responsable de la Ciudad Politécnica de la Innovación de la Universidad Politécnica de Valencia, Vicente Capella. No puedo estar más de acuerdo con él. Los parques científicos son un elemento fundamental para favorecer el asentamiento de empresas de tipo tecnológico y, por lo tanto, para impulsar el desarrollo del tejido socioeconómico.  

En la actualidad, son más de medio centenar los parques científicos presentes en 15 comunidades autónomas españolas agrupados en la asociación APTE Entre ellos figura el Parque Científico de Salamanca, ubicado en la localidad de Villamayor. 

En la Universidad de Salamanca hace ya muchos años que apostamos por este modelo y, aunque los comienzos no fueron fáciles y ha habido algunos obstáculos en el camino, los resultados de algunas de las empresas asentadas en este Parque Científico corroboran que son una fórmula completamente acertada.  

Hace pocas semanas, la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE) ha dado a conocer un listado con las 100 mejores startups ubicadas en parques científicos del año 2023, un centenar de proyectos innovadores en ámbitos punteros que van desde la biotecnología a la inteligencia artificial, pasando por las energías limpias, las telecomunicaciones, la salud y el blockchain, entre otros. 

Interior de uno de los edificios del Parque Científico.

Cuatro empresas del Parque Científico de la Universidad de Salamanca están entre los cien proyectos seleccionados. Seguro que sus nombres les suenan: Neurofix, 300K Solutions S.L., Beonx y Arsoft, las dos primeras son biotecnológicas que trabajan en el ámbito sanitario y las otras dos, compañías de marcado carácter tecnológico enfocadas al sector TIC.  

Conozco el nacimiento y desarrollo de todas ellas, en algunos casos tuve una implicación directa en su instalación en el Parque Científico, por eso no puedo estar más orgulloso de lo lejos que han llegado, y lo que es mejor aún, de los éxitos que estoy seguro tendrán en los próximos años y que repercutirán en la consolidación de Salamanca como ciudad tecnológica. 

El buen funcionamiento de estas compañías y sus exitosos desarrollos enriquecen el Parque Científico, ejercen un efecto tractor en otras compañías y, como consecuencia, contribuyen al crecimiento empresarial de Salamanca. 

Además, una característica muy valiosa de estas empresas es su apuesta decidida por la transferencia de conocimiento. De hecho, una gran mayoría son startups, es decir, empresas enfocadas a la innovación y la tecnología. 

Hay que seguir trabajando en esta dirección. Salamanca y sus instituciones, con la Universidad en primera línea, lo tienen claro: tecnología y tradición son compatibles.  


Juan Manuel Corchado


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