Cada vez son más las mujeres que se animan a formarse y trabajar en el ámbito de las nuevas tecnologías, sin embargo, su número sigue siendo muy inferior al de los hombres, un reflejo de lo que sucede a nivel nacional en el campo de la ciencia, donde las mujeres representan un 33,3% de las plantillas de investigadores existentes en el mundo.
Hoy, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia he podido conversar con una treintena de mujeres que, a través de diversos proyectos vinculados a la Universidad de Salamanca, trabajan en la inteligencia artificial.
Aunque las cifras van en aumento, lo hacen a un ritmo muy lento, de manera que aún tenemos mucho trabajo por delante para conseguir que haya una situación de equilibrio a nivel de género en el mundo profesional vinculado a la tecnología. Por eso, proyectos como GILL (Gendered Innovation Living Labs), financiado por la UE, tienen especial valor. Hoy, las investigadoras Marta Plaza y Margarita Cea nos han explicado cómo a través de este proyecto Europa pretende impulsar las buenas prácticas de los Living Labs para permitir cambios organizativos y culturales, mejorar el desarrollo profesional, aumentar la integración del género y la diversidad en el diseño de productos, tecnologías e innovación, y permitir prácticas educativas con perspectiva de género en los ámbitos: salud y resiliencia, transición verde y transformación digital. Uno de los objetivos del proyecto es, por ejemplo, conocer la percepción ciudadana sobre las medidas de igualdad de género a través de las redes sociales, con un amplio análisis de distintos perfiles, utilizando para ello la IA.

También se está realizando una gran labor a través del programa STEM Talent Girl, promovido por la Fundación ASTIS, que persigue reducir la importante brecha existente en los empleos relacionados con las áreas STEM, es decir, Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. Según ha explicado la profesora Ana Belén Gil, profesora del Departamento de Informática y Automática, el programa trata de identificar el talento de niñas y jóvenes en edades tempranas, acompañándolas desde la Educación Secundaria hasta la Universidad para que no abandonen este camino. Además, Ana Belén Gil explicó a los asistentes a estas jornadas las iniciativas desde Informatics Europe, asociación que representa a la comunidad investigadora pública y privada de la informática en Europa y los países vecinos que está promoviendo acciones hacer favorecer la diversidad a través de la inclusión en Informática.

Conmemoraciones como la celebrada hoy en la Universidad de Salamanca, protagonizadas por investigadoras, son imprescindibles para seguir avanzando y visibilizar el papel de las mujeres para que las niñas y jóvenes tengan referentes en campos donde todavía su presencia y acceso a lo más alto del escalafón es muy reducido.


