Vivimos tiempos excepcionales, nunca antes nos hemos enfrentado a una situación como esta y necesitamos cambiar algunas de nuestras formas de actuar y estándares. Ciertamente todos somos muy celosos de nuestra intimidad, queremos proteger nuestros datos y a nuestras familias y reducir al máximo nuestra exposición pública en la medida de lo posible. En este último caso unos más que otros.

El teletrabajo se consolidará en muchos ámbitos, la formación online, que ya es una realidad, crecerá de forma exponencial y por suerte, vivimos en un mundo conectado que nos ofrece innumerables alternativas de calidad para trabajar y formarnos desde nuestros domicilios. Sin embargo el ser humano necesita relacionarse, la cercanía, viajar y moverse con libertad. Aunque todos nosotros tengamos que adaptarnos a esta nueva situación y cambiar muchas facetas de nuestra vida no vamos a renunciar a muchas de las cosas que necesitamos para realizarnos, para hacer nuestro trabajo o para disfrutar de nuestro tiempo de ocio.

Para ello tendremos que poner en marcha medidas que garanticen nuestra seguridad por encima de todo y que sin exponernos permitan activar mecanismos que faciliten la realización de actividades que hasta ahora hacíamos, quizás a costa de tener que poner a disposición de los demás información que hasta ahora considerábamos como personal. Algo tan sencillo como emprender un viaje en transporte público o tomar un café en un bar puede convertirse en una odisea si tenemos que mantener rigurosas medidas de distanciamiento social, o si estamos preocupados por el estado de salud de los que están con nosotros.

Ya hemos visto iniciativas como las impulsadas por Hostelería de España, por Acotex, por CEC, Aecoc, etc. que proponen distintos mecanismos para ir abandonando nuestro confinamiento. Incluso están apareciendo iniciativas para poner en marcha algún tipo de pasaporte biológico. En la puesta en marcha de estas iniciativas tenemos que mantener un equilibrio exquisito entre nuestros derechos, la privacidad de los datos y la seguridad. Alternativas como el blockchain seguro que facilitan el desarrollo de soluciones equilibradas y permitirán la emisión de visados avalados por gobiernos, y autoridades sanitarias.Estos instrumentos facilitarán el libre movimiento de una forma muy similar a como lo hacíamos antes, y sin exponer de forma pública información confidencial o personal.

Una iniciativa interesante: http://hicard.travel/

Escrito por Juan M. Corchado

Juan Manuel Corchado (15 de Mayo de 1971, Salamanca, España) Catedrático en la Universidad de Salamanca. Ha sido Vicerrector de Investigación desde el 2013 hasta el 2017 y Director del Parque Científico de la Universidad de Salamanca. Elegido dos veces como Decano de la Facultad de Ciencias, es Doctor en Ciencias de la Computación por la Universidad de Salamanca y, además, es Doctor en Inteligencia Artificial por la University of the West of Scotland. Dirige el Grupo de Investigación Reconocido BISITE (Bioinformática, Sistemas Inteligentes y Tecnología Educativa), creado en el año 2000. Director del IOT Digital Innovation Hub y presidente del AIR Institute, J. M. Corchado también es Profesor Visitante en el Instituto Tecnológico de Osaka desde enero de 2015, Profesor visitante en la Universiti Malaysia Kelantan y Miembro del Advisory Group on Online Terrorist Propaganda of the European Counter Terrorism Centre (EUROPOL). J. M. Corchado ha sido presidente de la asociación IEEE Systems, Man and Cybernetics, y coordinador académico del Instituto Universitario de Investigación en Arte y Tecnología de la Animación de la Universidad de Salamanca e investigador en las Universidades de Paisley (UK), Vigo (Spain) y en el Plymouth Marine Laboratory (UK). En la actualidad compagina toda su actividad con la dirección de los programas de Máster en Seguridad, Animación Digital, Telefonía Movil, Dirección de Sistemas de Información, Internet de las Cosas, Social Media, Diseño e Impresión 3D, Blockchain, Z System, Industria 4.0, Gestión de Proyectos Ágiles y Smart Cities & Intelligent Buildings​, en la Universidad de Salamanca y su trabajo como editor jefe de las revistas ADCAIJ (Advances in Distributed Computing and Artificial Intelligence Journal), OJCST (Oriental Journal of Computer Science and Technology) o Electronics MDPI (Computer Science & Engineering section). J. M. Corchado desarrolla principalmente trabajos en proyectos relacionados con Inteligencia Artificial, Machine Learning, Blockchain, IoT, Fog Computing, Edge Computing, Smart Cities, Smart Grids y Análisis de sentimiento.

Un comentario

  1. Muy de acuerdo, Juan Manuel. El desarrollo de soluciones que permitan alcanzar ambos objetivos pasa por el uso de la criptografía y el blockchain. Así podremos prevenir a la vez que mantener nuestra privacidad.

    Ánimo, seguro que seguimos desarrollando propuestas de inmenso valor!

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